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Denominada
"Homofobia de Estado: un
estudio mundial de las leyes que
prohíben la actividad sexual con
consentimiento entre personas adultas
", la investigación fue dada a conocer
por la ILGA con el objeto se
sensibilizar sobre la importancia de
derogar estas normas con la
participación activa de todas las
minorías sexuales organizadas y los
grupos de derechos humanos del mundo.
A juicio
de la ILGA, la penalización de la
homosexualidad implica promover de "manera
institucional una cultura del odio"
donde la violencia " está de
alguna manera justificada por el Estado
y obliga a la gente a permanecer
invisibles y a negar quiénes son
realmente".
El estudio
explica que muchas de estas normas han
sido "heredadas de los
imperios coloniales o han sido el
resultado de legislaciones conformadas
de acuerdo a creencias religiosas,
cuando no directamente derivadas de una
interpretación conservadora de los
textos religiosos".
Aclara, en
todo caso, que la homofobia
institucionalizada, al nacer en un
determinado contexto de la historia,
sólo puede explicarse por su raíz
cultural. "Ningún ser humano
nace siendo homófobico, sino que aprende
a serlo según va creciendo"
en un ambiente desfavorable para las
minorías sexuales.
"En muchos casos, el prejuicio
contra las personas homosexuales es el
resultado de la ignorancia y el miedo.
Este largo catálogo de horrores, no es
sino el relato de la intolerancia contra
lo que es diferente o extraño a uno",
sostiene la investigación dirigida por
el activista Daniel Otosson, de la
Universidad de Södertörn, Estocolmo,
Suecia.
Algunos de
los 91 "estados homofóbicos"
identificados por la ILGA establecen
penas diferenciadas por sexo, edad o
estado civil de quienes consideran
"delincuentes", toda vez que son
responsables, de acuerdo a los términos
de cada legislación, de
"desviaciones carnales antinaturales"
o de "desviaciones
sexuales".
Así es el
caso de Antigua y Barmuda que en su Ley
de Delitos Sexuales de 1995 estipula
prisión de 15 años para las relaciones
sexuales entre adultos y de cinco años
entre los menores.
En Gambia
la situación es más dramática, pues
establece en sus leyes que
"todo el que cometa sodomía es culpable
de un delito y será acusado y condenado
a cadena perpetua."
Aunque en
la mayoría de los casos las normas son
parte de leyes especiales o del Código
Penal, en otros espacios se aplican
derechamente doctrinas religiosas.
Ello
ocurre, por ejemplo, en Arababia
Saudita, donde no existe código penal. "Sin
embargo, el país aplica la estricta ley
islámica de la Sharia",
sostiene el estudio de la ILGA.
De acuerdo
con esa ley, "para un hombre
casado la pena es la muerte por
lapidación, mientras que la pena para un
soltero es de 100 latigazos así como el
destierro por un año. Para un
no-musulmán, que cometa sodomía con un
musulmán, la pena es la muerte por
lapidación. Para la condena por sodomía,
debe probarse la confesión del culpable
por cuatro veces, o el testimonio de
cuatro hombres musulmanes honorables".
La
totalidad de Estados que penalizan las
relaciones sexuales son los siguientes:
1) Afganistán; 2) Angola; 3) Antigua y
Barbuda; 4) Arabia Saudita; 5) Argelia;
6) Bahréin; 6)Bangladés; 7) Barbados; 8)
Bélice; 9) Benín; 10) Birmania; 11)
Botsuana; 12) Brunei; 13) Bután; 14)
Camerún; 15) República Turca del Norte
de Chipre; 16) República Democrática del
Congo; 17) Islas Cook (Estado libre
asociado con Nueva Zelanda); 18)
Costa Rica; 19) Dominica;
20)Egipto; 21) Emiratos Árabes Unidos;
22) Eritrea; 23) Etiopía; 24) Gambia;
25) Gaza (parte de la Autoridad
Palestina); 26) Ghana; 27) Granada; 28)
Guinea; 29) Guinea-Bissau; 30) Guayana;
31) India; 32) Indonesia (en algunas
regiones); 33) Irán; 34) Iraq; 35)
Jamaica; 36) Kenia; 38) Kiribati; 39)
Kuwait; 40) Lesoto; 41) Líbano; 42)
Liberia; 43) Libia; 44) Malasia; 45)
Malawi; 46) Maldivas; 47) Marruecos; 48)
Mauricio; 49) Mauritania; 50)
Mozambique; 51)Namibia; 52) Nauru; 53)
Nepal; 54) Nicaragua; 55) Nigeria; 56)
Niue (Estado libre asociado a Nueva
Zelanda); 57) Omán; 58) Pakistán; 59)
Palau; 60) Panamá; 61)
Papúa Nueva Guinea; 62) Qata; 63) Samoa;
Occidental; 64) San Cristóbal y Nieves;
65) Santa Lucía; 66) Santo Tomé y
Príncipe; 67) San Vicente y las
Granadinas; 68) Senegal; 69) Seychelles;
70) Sierra Leona; 71) Singapur; 72)
Siria; 73) Islas Solomón; 74) Somalia;
75) Sri Lanka; 76) Suazilandia; 77)
Sudán; 78) Tanzania; 79) Togo; 80)
Rokelau (Estado libre asociado a Nueva
Zelandia); 81) Tonga; 82) Trinidad y
Tobago; 83)Túnez; 84) Turkmenistán; 85)
Tuvalu; 86) Uganda, 87) Uzbekistán; 88)
Yemen; 89) Yibuti; 90) Zambia y 91)
Zimbabue
La ILGA
destaca que muchas de los estados con
leyes homofóbicas son letra muerta, pues
no se aplican en la práctica. Sin
embargo, la Asociación está convencida
que la sola existencia de estas normas
es un caldo de cultivo para le violencia
hacia las minorías sexuales, en el
entendido que la misma está, de una otra
manera, legalizada.
Es en ese
sentido que para los secretarios de la
ILGA, Rosanna Flamer Caldera y Philipp
Braun, "la despenalización
de las relaciones sexuales entre
personas del mismo sexo es tan urgente
como siempre. Estamos convencidos que el
reconocimiento de las minorías sexuales
como parte integrante de nuestra
sociedad y el reconocimiento de la
igualdad de sus derechos humanos
contribuirán a que aprendamos a vivir
juntos, y en definitiva al aprendizaje
de la democracia".
El estudio
de la ILGA se basó en acceso directo a
las normas en la mayoría de sus
reportes. Empero, en muchas ocasiones no
se tuvo a la vista a las leyes por lo
que algunos antecedentes provienen "de
páginas web tanto gubernamentales como
no gubernamentales". |