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Hombres
que tienen
sexo
con otros
hombres
(¿pero no son gays?)
Por Dr. Omar Minwalla – (Gay.com)
Todo el mundo está familiarizado con
aquellos hombres que tienen sexo con otros hombres pero que no se
identifican a sí mismos como gays porque todavía no han salido del
closet o porque se manejan con un “bajo perfil”. Mientras la mayoría de
nosotros acostumbramos definir a un hombre que tiene sexo con otros
hombres como “gay”, en realidad existen otras clases de hombres que
tienen sexo con otros hombres que no se reconocen a sí mismos como gays
y que probablemente no lo sean.
Gays por dinero
Hay hombres que se sienten mayormente atraídos por mujeres, pero que
tienen sexo con hombres por dinero. En este grupo podemos incluir a los
strippers que trabajan en los clubes gays. También están los masajistas
que ofrecen sus servicios a hombres con un plus extra. Los actores que
tienen sexo con otros hombres en el cine porno pueden no ser gays. En
este grupo también se encuentran los jóvenes de la calle que para
sobrevivir, se convierten en trabajador sexuales, o también está el
hombre heterosexual seguro de sí mismo y sin compromisos que provee
servicios sexuales a cambio de dinero.
Repetición de un trauma
Un factor que puede llevar a un hombre heterosexual a tener sexo con
otros hombres es el haber sido abusado sexualmente en la infancia o la
adolescencia. A veces, el comportamiento sexual con hombres puede
provenir de alguna clase de trauma sexual que confunde y complica el
desarrollo sexual de la vida adulta de este hombre. A pesar de que
sabemos que el abuso sexual no es causal de la homosexualidad, algunas
veces las víctimas de abuso sexual reconstruyen el abuso en determinadas
maneras como respuesta a ese trauma.
Adicción al sexo
La práctica sexual puede ser utilizada como una droga para escapar de
cierto dolor psicológico y/o emocional. Al igual que con otras
adicciones, el adicto al sexo suele buscar cada vez mayor intensidad en
sus prácticas sexuales y su adicción asciende al punto de necesitar una
“dosis más alta” con el fin de satisfacer sus necesidades y escapar o
adormecer su dolor. Esto es muy común también en los adictos al porno.
Un hombre heterosexual comienza su adicción consumiendo pornografía más
bien light, heterosexual, pero con el tiempo empezará a ver pornografía
de sexo violento y hasta pornografía con menores de edad. Hay muchos
casos en los que un hombre adicto al sexo heterosexual busca tener sexo
con otros hombres como una manera de incrementar la intensidad de su
acto sexual.
Accesibilidad y disponibilidad
En muchos casos, existen ciertas situaciones y circunstancias en las
cuales un hombre heterosexual decide tener sexo con otro hombre debido a
la falta de otros “medios” para mantener relaciones sexuales. Es
probable que el ejemplo más conocido sea el sexo entre hombres en las
cárceles. Los otros ámbitos de solo hombres donde se puede dar esta
situación son la milicia, las casas de fraternidad, los jóvenes en las
zonas campestres o en las culturas que realizan segregación de género,
en las cuales el sexo con otros hombres está altamente disponible.
También existen aquellas situaciones en las cuales un hombre que no es
gay practica sexo con otros hombres al estar fácilmente accesible y
requerir de poco esfuerzo para conseguirlo, como sucede en las paradas
de camioneros, los parques o los baños públicos.
Los hetero-curiosos
Algunos hombres jóvenes suelen ser abiertamente sexuales hacia otros
hombres como parte de su desarrollo sexual. Muchas veces, jóvenes
exploran y experimentan con el sexo con otros hombres como forma de
aprender acerca de su propia sexualidad, para descubrir que es lo que
les gusta y que es lo que no. Es bastante común que hombres jóvenes
comiencen a explorar su sexualidad con otros jóvenes a una edad
temprana. Los adolescentes cuyas identidades aún no están definidas,
suelen explorar su sexualidad sin siquiera poseer una orientación
eminentemente gay.
Bisexualidad
Existen hombres bisexuales que practican sexo con otros hombres.
Habitualmente se utilizan términos como "bi-curiosos" para los hombres
que están en una relación de pareja con una mujer, o que se identifican
como predominantemente heterosexuales pero que también encuentran a
algunos hombres sexualmente atractivos y desean tener sexo con ellos.
Sin embargo, muchos hombres cuya orientación sexual es la
homosexualidad, utilizan el término "bi-curioso" o "bisexual" en sí
mismos como una forma de ocultar su verdadera naturaleza sexual. También
existen hombres que son verdaderamente bisexuales o que no están
interesados únicamente en mujeres a la hora del sexo.
Fetiches
Algunos hombres que no se identifican a si mismos como gays pueden
resultar atraídos sexualmente por determinados comportamientos o partes
del cuerpo masculino. Por ejemplo, algunos hombres tienen al pene como
fetiche; se ven a sí mismos en situaciones en las cuales quisieran
practicar sexo oral o simplemente ver el pene de otros hombres, pero que
no tienen interés ni se sienten excitados respecto al resto del cuerpo
masculino. Esta clase de hombres siempre explicitan no tener ningún
interés en estar involucrado emocionalmente o en tener relaciones
sexuales con otro hombre. También existen varias prácticas del S&M en la
cual el género del compañero sexual resulta irrelevante. Por ejemplo, un
hombre heterosexual que gusta de ser azotado o recibir palmadas en el
trasero podría sentirse cómodo tanto con un hombre como con una mujer
como compañero sexual, ya que lo que lo excita es el comportamiento de
su compañero y no su género.
Comportamiento vs Identidad
De la misma forma en que no podemos asumir que un hombre que disfruta el
sexo anal sea gay, estos ejemplos nos recuerdan que el comportamiento
sexual y la identidad sexual son dos cosas completamente diferentes.
© Traducción de Esteban Rico para SentidoG.com / SentidoG.es
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