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Los
baños
y el sexo:
¿sucio o excitante?.....................................................................................................
Por Simon Sheppard – (GaydarNation)
Para la mayoría de nosotros, la
asociación entre la lujuria y los baños se remonta a nuestra juventud.
El baño era el único lugar de la casa donde uno se podía encerrar
justificadamente con el objetivo de practicar un poco de
auto-exploración. Y los baños públicos eran los lugares fácilmente
accesibles donde los extraños podían encontrarse y practicar un poco de
exploración mutua.
Está claro entonces que el baño no solo remite a necesidades
fisiológicas, sino también a otra clase de necesidades. A pesar de que
los baños no cuentan con el confort de, digamos, un dormitorio, muchas
veces han sido escenario de momentos calientes y húmedos. Una vez que
esa puerta se cierra, cualquier cosa puede suceder.
Por ejemplo, la ducha es un gran lugar para frotar tu cuerpo
vulnerablemente desnudo una y otra vez, enjabonando ciertos lugares al
punto de la estimulación. Un sujeto muy limpio nos cuenta lo siguiente:
"Realmente disfruto de juguetear con mi pareja en la ducha. Es genial
practicarle sexo oral mientras el agua corre por nuestros cuerpos".
Los rituales de acicalamiento también pueden estar embebidos de
erotismo. Nuestro higiénico amigo continúa relatándonos sus
experiencias. "A veces entro al baño cuando mi pareja se está rasurando
y solamente el mirarlo me excita. Quizás sea porque es algo muy
masculino o porque me recuerda a mi padre, no lo sé; pero por la razón
que sea, el aroma de la crema de rasurar es un afrodisíaco para mí".
Los gimnasios incorporan muchos elementos de lo que sería un baño, con
el aditamento de que allí uno se puede encontrar con grupos de chicos
apetitosos. "Hay algo especial en estar parado en una ducha vaporosa,
rodeado de otros hombres desnudos. Eso es algo realmente estimulante" ,
asegura un ferviente adepto a los gimnasios. "Esto es especialmente
excitante luego de una ardua rutina de entrenamiento. Y también está la
fila de mingitorios. .."
Algo mucho más riesgoso es el sexo en los baños públicos. A pesar de ser
reprobado por la sociedad en general y del peligro de ser arrestado, los
encuentros entre hombres en los baños se vienen llevando a cabo desde
tiempos inmemoriales. Creo que casi todo hombre, sea gay o hetero,
siempre espía por sobre su hombro a ver qué es lo que tiene el de al
lado. Y eso, en muchas ocasiones, ha llevado a la autoestimulación o
incluso en algunos casos, al jugueteo mutuo.
Los códigos de aquellos que frecuentan las llamadas "teteras" son
considerablemente complejos. Desde golpeteos con los pies hasta
intercambio de notas, son muchas las formas que tienen de dar a conocer
sus intenciones. Y el famoso "glory hole", una abertura del tamaño de un
pene hecha en la pared que divide dos cubículos, logra que las
posibilidades sexuales sean más accesibles y más claras. Esto es lo que
nos cuenta un hombre gay de unos 60 años: "Lo confieso. En mi juventud
he pasado horas en los baños públicos, sentado allí fumando esperando
que un amigable extraño ingresara en la puerta de al lado. Es increíble
que nunca me hayan arrestado... ni que no me haya enfermado de cáncer de
pulmón".
El hecho es que, en general, los baños de hombres suelen ser visitados
por aquellos que no han salido del closet y por aquellos que engañan a
sus parejas. Es por esta razón que hay muchos entendidos que aseguran
que esta práctica se remonta a un pasado pre-liberación. Un observador
de las conductas de la comunidad gay desde hace años asegura lo
siguiente: "El sexo en los baños es algo furtivo, algunas veces
inconcluso, incluso peligroso y el lugar de encuentro no suele ser de lo
más pulcro. Pero para muchos hombres, el peligro puede ser estimulante.
Y a pesar de que es obvio que el sexo en los baños públicos suele poner
incómodos a los que no participan de él, los que lo practican suelen ser
discretos ya que no quieren ser atrapados".
Sin embargo, estos argumentos no seducen a algunos hombres. La verdad es
que, a pesar de los placeres que puede generar, el sexo en los baños
públicos es algo muy peligroso. Un joven opina al respecto: "Es
asqueroso y humillante practicarle sexo oral a un hombre sin cara que ha
logrado maniobrar su hombría a través de la pared de un baño. Y cuando
alguien famoso es arrestado por estar realizando esta práctica, le está
dando una mal nombre a nuestra comunidad".
Por suerte, la Madre Naturaleza con toda su sabiduría, ha forjado esa
conexión anatómica entre la excreción y el sexo. El baño nos recuerda
acerca de eso y acerca de la excitante sensación de "ensuciarse" .
© Traducción de Esteban Rico para SentidoG.com / SentidoG.es
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